CDMX, a 29 de agosto de 2017. La Comisión Fiscal de la Cámara Española de Comercio organizó el panel “Régimen de Subcontratación Laboral. Novedades y aspectos a considerar a partir de la Reforma Fiscal 2017”, donde participaron el L.C.P Aarón Cruz Saldaña, CEO de Consultoría Fiscal ACS, SC, el L.C.P y M.I. Jorge Luis López Ayala, Socio Director de Ayala y Arredondo Consultores y Antonio Roldán, Socio de la práctica Fiscal Nacional e Internacional en MGO Firm, quienes aclararon todo lo relacionado a la reforma al Art. 15  Y 15 A de la Ley Federal del Trabajo (LFT), referente a la subcontratación.

La figura del outsourcing se creó en México hace más de 40 años, con la finalidad de liberar  a las organizaciones de temas laborales, tales como la contratación, la capacitación y administración, para que esta pueda enfocarse debidamente en el eje central de su negocios.

En ese sentido, la Ley Federal del Trabajo reconoce dos figuras:

  1. La Intermediación
    1. Pura (Art. 12), donde el patrón contrata a un head hunter para localizar una o más personas con ciertas características para un puesto. Este hace toda la mediación y al final, el contratista decide a quién contratar.
    2. Con y sin recursos propios (Art. 13 – 15). Se refiere al insourcing, que son entidades que proporcionan los servicios de personal a las empresas para llevar de forma independiente la administración y control de todas las funciones del área de Recursos Humanos.
  2. Subcontratación. En este caso, el 15 A de la LFT lo define de la siguiente manera: es aquel por medio del cual un patrón denominado contratista ejecuta obras o presta servicios con sus trabajadores bajo su dependencia, a favor de un contratante, persona física o moral, la cual fija las tareas del contratista y lo supervisa en el desarrollo de los servicios o la ejecución de las obras contratadas.

“Es decir, si yo contrato a un tercero, pero le fijo las tareas y además las superviso, estamos ante una subcontratación” comentó Jorge Luis López.

Además este tipo de trabajo deberá cumplir con las siguientes condiciones:

  1. No podrá abarcar la totalidad de las actividades, iguales o similares en su totalidad, que se desarrollen en el centro de trabajo. Esto quiere decir que no es posible tener al 100% de los trabajadores bajo
  2. Deberá justificarse por su carácter especializado.
  3. No podrá comprender tareas iguales o similares a las que realizan el resto de los trabajadores al servicio del contratante.

De no cumplirse con todas estas condiciones, el contratante se considerará patrón para todos los efectos de esta Ley, incluyendo las obligaciones en materia de seguridad social.

“Por eso siempre recomendamos revisar sus contratos y evitar mucho la ‘simulación’. Esto sucede cuando la operación discrepa de lo que se tiene todo por escrito, y este artículo es la base para poder determinarlo”, continuó López Ayala.

Por otro lado se está preparando una Norma Oficial Mexicana (NOM) para el outsourcing que contempla 120  puntos que deben comprobar las empresas para obtener el distintivo, entre las que destacan: la administración de personal, de RRHH, de capital humano, suministro, asignación y gestión de personal y staffing, entre otras más. Se espera que esta norma esté lista este año y entre en vigor en 2018.

“Estoy convencido que esta NOM, permitirá a las empresas reforzarse y saber que están en el cumplimiento para ser un prestador de servicios serio y bien acreditado. Es importante también aclarar que esta Norma no dicta cómo cumplir los lineamientos del Art. 15 A, sino los requisitos formales para cumplir con los lineamientos en materia fiscal, laboral, etc.”, comentó Cruz Saldaña.

En ese sentido, la norma define tanto el subcontratación como la terciarización de la siguiente manera:

  • Servicios de subcontratación: Son aquellos en los que el prestador de estos servicios cuenta con el personal, que bajo su supervisión los ejecuta, para la entrega de un resultado material al contratante de los mismos servicios.
  • Servicio de Tercerización Personal. Son aquellos en el que el prestador de servicios pone a disposición del contratarte el personal que ejecuta servicios por encargo del contratado bajo la dirección y supervisión del contratante.

Una vez que se tiene bien definido el tipo de figura que funciona más para cada negocio, es momento de ver que tipo de requisitos fiscales le corresponden a cada una.

“Derivado de esta reforma, la ley estableció nuevos requisitos para deducir los gastos por subcontratación laboral en materia de ISR e IVA, mismos que entraron en vigor a partir de enero de 2017”, aclaró Roldán.

ISR

A partir del ejercicio 2017, conforme a la LISR, tanto el contratante como el contratista deben cumplir con ciertos requisitos para que la empresa que adquiere el servicio o contratante pueda tomar la deducción de dichas erogaciones. También, el contratante debe obtener del contratista copias del CFDI de la nómina, pago de cuotas obrero patronales al IMSS, acuses de recibo de los comprobantes por parte de los empleados, declaración de entero de las retenciones a los empleados.

IVA

En este rubro, se solicita que el contratista informe al órgano administrativo desconcentrado el monto de este impuesto que le hubiera trasladado a cada uno de sus clientes y el monto del mismo que haya declarado.

Para más información, consultar el micrositio de la Comisión Fiscal de la Cámara Española de Comercio.