CDMX, a 31 de octubre de 2017. La Comisión Fiscal de la Cámara Española de Comercio organizó la conferencia “Expatriados”, con el objetivo de clarificar algunas de las obligaciones fiscales que tienen los profesionales españoles que vienen a trabajar a México.

Con el crecimiento de la inversión española en el país, cada año se observan más y más residentes españoles que eligen a México para radicar y trabajar (temporal o permanentemente). A esta figura se le conoce como Expatriados. Pero ¿Qué obligaciones fiscales tienen estas personas?

Para definir dónde debe pagar sus impuestos el expatriado, debemos identificar su Residencia Fiscal. Según el Art. 9 del Código Fiscal Federal, establece que es estas personas se consideran residentes en México cuando en el territorio nacional tengan su centro de interés vital. Pablo Limón, Socio Fiscal del Despacho Limón Mestre, explica que “estos centros de intereses vitales pueden estar ubicados en dos supuestos. El primero está relacionado con que el 50% de sus ingresos totales anuales tengan fuente de riqueza en México. El segundo se refiere a cuando el expatriado tenga su principal actividad profesional en el país”.

Una vez que se ha definido que el expatriado es residente en México, éste debe adherirse a las reglas establecidas para los residentes. Es decir, si cobra mediante la modalidad de salarios deberá hacer el cálculo de impuestos como bien se indica en la sección de la Ley del ISR que dice que toda retención de impuestos al expatriado deberá ser pagada por la empresa residente en México o la persona residente en el extranjero con establecimiento permanente en México, a más tardar el día 17 del mes inmediato posterior en que fue causada.

Si por el contrario, el expatriado no tiene residencia en el país, pero sus ingresos si los recibe en México, el impuesto por el periodo de doce meses se determinara aplicando al ingreso obtenido de las tasas siguientes:

  • Exento por los primeros $125,900.00 pesos.
  • Tasa del 15% al excedente del monto anterior y que no sean superior a $1,000,000.00 pesos.
  • Tasa del 30% a los ingresos que excedan de $1,000,000.00 pesos.

 

 

¿QUÉ ES LA NÓMINA ESPEJO? 

Ariana Martínez, Asociada Sr. del despacho legal Garrigues, explica que “la Nómina Espejo es un mecanismo administrativo de remuneración que facilita el cumplimiento de obligaciones laborales, fiscales y de seguridad social en el país destino; siempre que la compensación del asignado sea pagada total o parcialmente, a través de la nómina espejo del país de origen”.

A través de esta figura, la nómina se mantiene en el país de origen para que el empleado no se dé de baja, así , a su regreso podrá seguir gozando de las mismas prestaciones y beneficios a los que tenía derecho en su país.

Los beneficios de esta modalidad de pago son que:

  • Se reduce el riesgo de establecimiento permanente
  • Los cargos de los sueldos del personal extranjero, charge back, son un gasto deducible para efectos fiscales para la empresa mexicana
  • El sueldo del expatriado, total o parcialmente, puede seguir siendo deducible
  • Se evita presentar pagos provisionales mensuales
  • Se cumplen con los requisitos en materia fiscal, laboral, etc.

Además de la Nómina Espejo, se debe celebrar un “secondment agreement” para evitar la presunción por parte del SAT de un establecimiento permanente para la sociedad extranjera. “Este es un contrato de préstamo de personal, celebrado entre la sociedad extranjera y la sociedad mexicana. Además, se debe establecer que la sociedad mexicana reembolsará los costos a la sociedad en el extranjero”, recalcó Martínez.

Bajo este acuerdo, el expatriado trabajará bajo la dirección, supervisión y las instrucciones de la sociedad mexicana. Además de que seguirá siendo parte de la nómina extranjera y de la nómina mexicana.

Por su parte, las obligaciones del patrón son: el efectuar las retenciones del ISR, calcular el impuesto anual, expedir y entregar los CFDI’s y emitir constancias de retenciones.

Para mayor información, puede consultar la ponencia aquí.